26 de abril de 2015

Primavera (2015) en el patio

    Finalmente, volví a casa por Pascua y pude estar en mi patio. Todo había avanzado muchísimo, las temperaturas habían subido y hecho que las plantas se canteasen un poco. 
Flor de pruno (Prunus pisardi), aunque este año no tiene muchas.
Flor de mis queridas violetas (Viola odorata), de origen sevillano.
Este año han florecido más que nunca.
Jacinto que compré hace tres años por lo menos,
lo tengo plantado donde la adelfa y jamás lo he sacado de la tierra.
Sigue floreciendo como la primera primavera.
En esa misma maceta hay dos más que también florecen.
Umbela de durillo (Viburnum tinus), este año ha sido también para él su estreno floral.
Las preciosas flores del Sedum palmeri, que florece bastante pronto. 
    Todo revivía poco a poco, y después de vivir unos meses bajo clima inglés, volver al patio y que me recibiera así era toda una alegría. Para mi sorpresa, muchos bulbos que planté tarde y que traje de Inglaterra ya florecían, como el narciso Narcissus cyclamineus "Jet Fire", un precoz.
Narcissus cylcamineus "Jet Fire"
Y siguiendo con el amarillo, también aparecieron flores de unos tulipanes que también estuve plantando por algunas macetas hace unos años y que solo me acuerdo de ellos cuando florecen. A pesar de las recomendaciones que aparecen en las bolsas de bulbos, sobre desenterrarlos al acabar la floración, yo no lo hago. Los tengo plantados en la maceta del lentisco, y ahí viven la mar de bien sin ser desenterrados. De hecho, cada año son más y más altos.
Tulipa sp.
Y ya que estamos con las bulbosas, también empezaba la campanilla Leucojum aestivum a florecer. Los bulbos que tengo me los trajo mi novia de Inglaterra hace tres años, florecieron el pasado año y éste ya tienen flores de bulbos que el año pasado no florecieron. Me encanta esta planta, las hojas verdes duran bastante tiempo más que las del resto de bulbosas después de la floración.
Leucojum aestivum
    Como fui explicando en las dos entradas anteriores, tenía la intención de plantar una higuera en un brocal con tierra que tengo en un lado, pero acabé cambiando de opinión al ver las floraciones invernales de los Galanthus que tengo ahí plantados. Finalmente me decanté por un rosal silvestre (Rosa canina) que conseguí a través de planfor y que planté en su sitio sin alterar nada, y espero que crezca bonito y hermoso. Otras plantas que conseguí durante estos días fueron una cala (Zantedeschia aethiopica) o lirio de agua, como la llama mi padre, un rosal blanco (de cultivar desconocido) pero con un aroma muy penetrante para ser blanco, ya que yo pensaba que los blancos no olían, una Genista tinctoria y una margarita de El Cabo. Pero la pena de todo esto es que solo pude disfrutar unas tres semanas del patio, ya que tuve que volverme de nuevo a la Pérfida Albión... Pero en junio volveré.

4 de marzo de 2015

Cambio de planes preprimavera

    En la entrada anterior puse que iba a acabar plantando una higuera en el brocal hueco de mi patio que rellené con tierra en cuanto volviera a España. Para ello, tendría que sacar toda la tierra, incluyendo bulbos y rizomas de plantas como Galanthus nivalis, Narcissus, Polypodium vulgare, y alguna que otra más, sacar el saúco rojo, quitar una pequeña hiedra, hacer espacio en el sustrato, y rellenar con más tierra. Pero hoy, mi madre me ha enviado las siguientes fotos:



    Algunos de los copos de nieve (Galanthus nivalis) que compré el año pasado y que me regaló mi novia ya han florecido, en total, según mi madre, había unas cinco flores. Entonces me he replanteado la idea. Ya tengo una higuera en una maceta y un cabrahígo en otra... Podría seguir con mi idea de seguir diviendo el patio flora mediterránea - europea y dejar todo donde está, quitando únicamente el saúco rojo. Y eso es lo que voy a hacer, creo que va a ser lo más fácil y no voy a estresar más el minihábitat que creé en el brocal. En el lugar donde pondría la higuera, pondría, finalmente, un rosal silvestre (Rosa canina) de plantón, que probablemente compraré en planfor, ya que casi todas las plantas que he comprado en esa página han agarrado y crecido bien. Creo que con una buena poda de formación conforme el plantón de rosal vaya creciendo, conseguiré crear la estructura que quiero. Además no suele superar los tres metros de altura, que es lo que me interesa. En fin, ya iré contando, en veinte días llego allí y me pondré manos a la obra.

9 de febrero de 2015

Ideas para la próxima primavera

    Pasadas la vacaciones de Navidad, volví a mi pueblo por fin, donde planté los bulbos que compré en Inglaterra, también hice alguna que otra poda y comprobé los daños y las bajas que había tenido. Para empezar, las heladas habían destrozado los hibiscos, error mío el no avisar a mi familia para que los resguadasen. Aparte de eso, por lo general todo andaba parado, pero vivo, así que no hice mucho más. Pero me tuve que volver a Inglaterra, y a mi querido patio no retornaré hasta pascua. 
    Hasta entonces, estoy planificando algunos cambios que haré en él. Tengo el patio dividido en dos grandes zonas, ya que se puede apreciar bastante bien la diferencia entre la insolación que reciben las macetas de una parte y las de otra (Norte-Sur). En la zona Norte, en pleno verano, solo da el sol por la mañana, hasta poco antes del mediodía. En la Sur, desde el mediodía hasta que el sol se oculta tras los tejados de la casa vecina. En la parte sombría, tengo plantadas especies que necesitan sombra, y como me gustan tanto las autóctonas, tengo puestos un saúco (Sambucus nigra), un espino albar (Crataegus monogyna), estos dos directamente en la tierra, y entre ellos, un brocal de pozo hueco que rellené con tierra para poder cultivar algún arbusto. En ese brocal he tenido varios arbustos con los que he tenido problemas, el último es un saúco rojo (Sambucus racemosa), que debe ser el único en todo Albacete. Lo compré por Internet, y en mi empeño de intentar cultivar esta planta amante de los suelos sin cal, estoy viendo que le queda poco tiempo, a pesar de que cada primavera, rebrota con fuerza. Otras plantas de menor tamaño que tengo por ahí son un roble (Quercus robur) gallego, hiedras, fresas, un Polypodium que cogí en Alicante a partir de un corte del rizoma...
Disposición del patio: las dos bandas grises son porches en los que no da tanto el sol directamente, a pesar de ser luminosos. La parte izquierda, en amarillo, representa la zona que recibe mayor insolación en verano. Como se ve, ahí tengo plantas típicamente mediterráneas. A la derecha, en azul, la zona que yo llamo "europea". 
    Desde hace unas semanas llevo pensando qué arbusto puedo plantar ahí que quede de forma permanente. Poco a poco, he ido pensando que es posible que acabe rompiendo la división Mediterráneas-Europeas del patio, porque todo lo que se me ocurría eran plantas mediterráneas. Primero pensé en un arce de Granada (Acer opalus subsp. granatense), el problema es que es muy difícil encontrar plantones de esta especie, a pesar de aparecer en varios sitios en mi provincia. Lo siguiente que pensé fue una higuera de alguna variedad que me hiciera gracia en el vivero, pero luego me sugirieron que, tal vez, un granado (Punica granatum) quedaría bien. ¡Qué indecisión!
    Me puse mano a la obra. Sin duda, la planta más conflictiva es el saúco. Su manera de crecer, tan rápida y explosiva, hizo que engullera, literalmente, el brocal (foto inferior), quedando éste escondido y no recibiendo suficiente luz.
Esta foto es de mayo de 2013. Se observan las ramas del saúco (con flores blancas), cubriendo el brocal, donde intenta sobresalir el pequeño saúco rojo. El arbusto de flores rosas es un rododendro "Graziella", duró lo mínimo para pasar el invierno, florecer, y morir.
Mayo de 2013.
     A pesar del tamaño del saúco en las fotos, ahora ya no está así, sino que lo he ido podando de forma que se ha convertido en un árbol. Pero la fuerza con que rebrota hace que se llene de ramas nuevas y la copa ceda bajo el peso de ramas, hojas y flores. 
 Primera planta descartada: el granado, que crece demasiado lento para llegar a superar un poco al saúco, o al menos, alcanzar la misma altura. El arce, al ser tan difícil de encontrar en viveros, creo que también lo descarto. Así que me queda la higuera. Si plantase una más o menos alta, podría ir podándola de forma que fuera extendiéndose hacia el centro del patio, y crear una zona cubierta donde uno se pueda sentar bajo las ramas de higuera y saúco. El saúco lo iría redirigiendo hacia la otra dirección. Y además tendría higos (o brevas, o ambos) de producción propia, así que la idea no está tan mal. Las higueras son famosas por las raíces que tienen, superficiales y poderosas, pero en el brocal va a estar encerrada, con un poco de espacio en la parte inferior, pero no invadiría el patio. Creo que con podas de formación y cuidados de vez en cuando conseguiría lo que quiero reflejar en este dibujo:


    Pero, de momento, tengo que esperar un mes y medio hasta poder hacerlo...

4 de octubre de 2014

Primera compra de bulbosas 2014

    He vuelto a Inglaterra, donde estudio, y paseando por la calle he visto que ya venden bulbosas. Los ingleses, como todos tienen jardín, aman todas y cada una de las plantas existentes (excepto los dientes de león), así que siempre hay una gran oferta de bulbos en otoño. Hoy he comprado varias bolsas. Os pongo aquí las especies y variedades, con fotografías sacadas de Internet:

1. Galanthus nivalis 

2. Hyacinthoides non-scripta

3. Fritillaria meleagris
4. Narcissus 'Large cupped Prof. Einstein'
5. Narcissus 'Cyclamineus JetFire'
6. Narcissus 'Hambledon'
7. Narcissus 'Yellow Trumpet'
    Mis narcisos favoritos son las variedades de flor amarilla, aunque guardo un especial cariño a los del grupo de 'Large cupped', porque fueron los que me introdujeron en el mundo de las bulbosas, hace ya siete años. Es increíble la variedad de plantas bulbosas que se venden en los establecimientos ingleses, sobre todo de narcisos. A los británicos les gustan tanto, que a pesar de no ser autóctonos, los han plantado por todos lados, tanto es así, que se han asilvestrado. En primavera, todos emergen y florecen a la vez, y te das cuenta de que, de repente, los bordes de los setos son amarillos. Esto también ocurre con los Galanthus, que también son introducidos, pero crecen por todos lados, incluso en medio de bosques bien conservados. 
    Los jacintos de bosque (Hyacinthoides non-scripta) son autóctonos y crean formaciones naturales increíbles en los sotobosques. El año pasado, conseguí unos que florecieron en primavera pero no me convencieron mucho, a pesar de que me los dieron como jacintos de bosque, las flores eran blanquecinas y no tan exageradas como las de los jacintos de bosque, pero se supone que eran esos. A ver cómo se da todo este año, aunque lo plantaré todo en pleno diciembre. Así, al menos, si vuelvo a mi pueblo en primavera, conseguiré ver algo florecido en Semana Santa.
    Probablemente, la próxima compra de bulbosas será de jacintos (de los de toda la vida), ya que atraen abejas y abejorros muy interesantes de observar. No sé si compraré algún tulipán para mí, no soy muy fan de los Tulipa, aunque he visto unos de flor negra que voy a comprar para una amiga en España. A ver si me paseo por más tiendas y traigo más cosas...

11 de agosto de 2014

Balance de mediados de verano 2014

    Publico una entrada casi un mes después de aquel precioso Pelargonium rosa que, hoy, por cierto, presenta un estado lamentable. La mariposa del geranio ha atacado duro a prácticamente todos los geranios de mi casa y hay larvitas por doquier. Solo he podido salvar una gitanilla a la que le vi las larvas y, bastante a mi pesar, porque siempre duele matar otros seres vivos, tuve que deshacerme de ellas.
Este es el aspecto del geranio de la entrada anterior. No creo que tenga mucho futuro, aunque lo dejaré,
 a ver cómo evoluciona.
Este geranio blanco lleva en el patio desde hace dos o tres años, a plena intemperie manchega. Ha sobrevivido heladas y florece bajo el sol extremo del verano (le da varias horas al día) y hoy mismo está así.
Este geranio carmesí crece en la misma maceta que el de la foto anterior y también se comporta igual de bien.
    Para colmo, el gran saúco ha sufrido varias plagas desde que empezó a hojear en abril. Primero, un enorme ataque de pulgones del saúco (Aphis sambuci) cubrió casi todas las ramas nuevas, dejándolo muy indefenso. No me gusta utilizar plaguicidas en el saúco porque utilizo las flores para uso propio, y es cuando florece cuando las enfermedades lo atacan al máximo. En vez de utilizar un insecticida natural, por ejemplo, el que se recomienda en algunas webs de productos orgánicos hecho a base de dientes de ajo triturados, decidí dejarlo pasar. Error. Esto no fue lo único. En junio, las hojas inferiores del arbolito empezaron a tornarse amarillentas, después, los bordes se secaron y acabaron con un aspecto pésimo y enfermo:
Aspecto de las hojas del saúco hoy mismo.
    Según he leído en infojardín, probablemente este aspecto tan enfermo se deba a la falta de potasio (K). Justo estos son los síntomas que presenta (de infojardín):
• Los primeros síntomas de su carencia, cuando todavía es leve, se observan en las hojas viejas; pero cuando es aguda, son los brotes jóvenes los más severamente afectados, llegando a secarse.
• Lo más típico, son los bordes y puntas de las hojas más viejas secas después de amarillear.
• La carencia de potasio es mucho más frecuente en los suelos arenosos debido a que se lava este elemento fuera del alcance de las raíces con la lluvia y el riego continuado. También en suelos con mucha cal puede escasear.
Como podéis ver, el aspecto no es muy esperanzador. 
    Tendré que comprar un fertilizante que tenga mucho potasio para regar durante el invierno y la primavera, y seguir regando con infusiones de pieles de plátano. El terreno donde se asienta mi casa es muy calizo y la roca madre está muy cerca de la superficie del suelo, así que es un hándicap a la hora de mantener algunas especies. Si no fuera por la falta de potasio, el saúco tendría un aspecto más agradable, porque es una planta bien agradecida. Tuve que hacerle una poda de emergencia, porque estas hojas, además, se vuelven muy frágiles y caedizas. Por si fuera poco, un batallón de pequeñas cigarrillas verdes se asienta todos los años en muchas plantas de mi patio y se vuelve muy molesto caminar por algunas zonas. Pero me encuentro con el problema otra vez de no querer utilizar productos industriales para tratar a las plantas.
:(
    Pero no todo son malas noticias. La adelfa (Nerium oleander), una de las plantas que mejor han respondido a las condiciones de mi patio, lleva todo el verano floreciendo y ya fructifica. Tengo una entrada preparada para esta especie tan amante del calor.
La variedad que más me gusta es la rosa, da mucho color y es la más común en ramblas del Mediterráneo.
    Otra planta que lleva casi todo el verano floreciendo es la budleya o budelia, también llamada arbusto de las mariposas (Buddleja davidii). Tengo tres, dos grandes (una, de flores blancas, y otra, de flores rosadas) y una pequeña, de flores lilas.
Flores de budleya, un poco achicharradas.
    Y finalmente, la última sorpresa. El Gymnocalycium baldianum ha vuelto a florecer. No se me ha muerto ningún cactus aún, ¡al final voy a ser un buen cactusero!

9 de julio de 2014

Pelargonium rosa

     Tengo varias especies y variedades de geranio (Pelargonium), a pesar de que muchas veces el frío del invierno los mata. Los compro más por adorno para las ventanas que dan a la calle que por interés botánico... porque hay que reconocer que adornan mucho y dan un toque cañí a la calle. Este que veis en la imagen está ahora mismo en plena floración y me llamó mucho la atención al atardecer, en el patio, entre la hierba luisa y la menta, a los pies de un rosal trepador, la dignidad con que exhibía esa umbela rosada, que parecía brillar en la sombra con luz propia.